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¡No
lo refrigere! El jamón debe mantenerse a temperatura ambiente
(la temperatura ideal es entre 10 y 15 grados), de preferencia en
un lugar fresco y seco. Para almacenarlo, cuélguelo sin cubrir
del techo con un gancho. La despensa de la cocina es el lugar ideal
para guardar el jamón. |
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No se preocupe
si se forma moho en la pata, es normal. Elimínelo enjuagándola
con agua caliente. |
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Nunca rebane
el jamón con un cuchillo serrado. |
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Sirva el jamón
en rebanadas muy delgadas en lugar de cubos o trozos. Las rebanadas
deben ser tan finas que, al cortarlo, usted pueda ver el cuchillo
a través del jamón. ser capaz de ver el cuchillo.
Rebánelo justo antes de servir. Un kilo de jamón debe
ser suficiente para obtener unas 100 rebanadas. |
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Si come
jamón todos los días, cubra la parte cortada con
un trapo seco. |
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Si por el contrario,
no lo come todos los días y debe almacenarlo por un tiempo,
cubra la parte cortada con una capa de grasa del mismo jamón
o con un poco de aceite de oliva. Encima coloque papel aluminio
o plástico de cocina. |
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Si su jamón
lleva un tiempo almacenado sin cortarse, lo mejor es eliminar
la primera rebanada. |
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Para un aperitivo
delicioso, sirva el jamón serrano en platos calientes. |
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En condiciones
apropiadas, un jamón puede almacenarse por aproximadamente
un año. |
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Si el jamón
se endurece, puede cortarlo en trozos y agregarlo a una gran variedad
de platillos como sopas, caldos e incluso al gazpacho (los españoles
lo llaman salmorejo). Puede poner cubitos de jamón en la
ensalada, saltearlo con verduras o añadir un toque de delicioso
jamón a los huevos. Hay muchas maneras de incorporar el jamón
serrano a su dieta diaria. |
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